Un
cardenal con su canto a un viejo aromo le hablaba y
mientras éste escuchaba de sombras tendía un manto y
su dolor era tanto que era su trino un rezo y preguntaba
por eso a un vecino eucalipto si yo soy un pajarito
porque tengo que estar preso?
Acaso el hombre no
lucha por su propia libertad? combatiendo la maldad y
las guerras que son muchas a mi corazón se escucha latir
con gran embeleso más sin que sea un exceso con mi
canto te repito si yo soy un pajarito porque tengo que
estar preso?
Quien
mi jaula fabricó a su antojo y voluntad goza de la
libertad como el que aquí me encerró pero que puedo
hacer yo ante éste retroceso si piensan que es el
progreso lo que para mí es delito si yo soy un
pajarito porque tengo que estar preso?
Abre
ésta celda maldita deja desplegar mis alas que aquí
dentro se intercala una tristeza infinita que al aromo y
sus ramitas mis penas yo les confieso como esperando un
regreso se pasa mi juventud porque yo al igual que tú
no me gusta estar preso