Mostrando entradas con la etiqueta geografia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta geografia. Mostrar todas las entradas

Misterios de Sur y Hielo

 
 
Intérprete: Karen Arranz
Letra: Roberto Oña
Música: Eduardo Falú

Un Colla



Por Fortunato Ramos

No te rías de un colla que bajó del cerro, 
que dejó sus cabras, sus ovejas tiernas, sus habales yertos; 
no te rías de un colla, si lo ves callado, 
si lo ves zopenco, si lo ves dormido.

No te rías de un colla, si al cruzar la calle 
lo ves correteando igual que una llama, igual que un guanaco, 
asustao el runa como asno bien chúcaro, 
poncho con sombrero, debajo del brazo. 


No sobres al colla, si un día de sol 
lo ves abrigado con ropa de lana, transpirando entero; 
ten presente, amigo, que él vino del cerro, donde hay mucho frío, 
donde el viento helado rajeteó sus manos y partió su callo. 


No te rías de un colla, si lo ves comiendo 
su mote cocido, su carne de avío, 
allá, en una plaza, sobre una vereda, o cerca del río; 
menos si lo ves coquiando por su Pachamama. 




Él bajó del cerro a vender sus cueros, 
a vender su lana, a comprar azúcar, a llevar su harina; 
y es tan precavido, que trajo su plata, 
y hasta su comida, y no te pide nada. 

No te rías de un colla que está en la frontera 
pa'l lao de La Quiaca o allá en las alturas del Abra del Zenta; 
ten presente, amigo, que él será el primero en parar las patas 
cuando alguien se atreva a violar la Patria. 


No te burles de un colla, que si vas pa'l cerro, 
te abrirá las puertas de su triste casa, 
tomarás su chicha, te dará su poncho, y junto a sus guaguas,
comerás un tulpo y a cambio de nada. 

No te rías de un colla que busca el silencio, 
que en medio de lajas cultiva sus habas 
y allá, en las alturas, en donde no hay nada, 
¡así sobrevive con su Pachamama! 

Entrerriano y Argentino

Hace rato ando faltando
de los pagos entrerrianos.
Y aunque me suebran las ganas,
sólo tengo pa' soñarlo. 
 
Hace rato ando pensando
de arrimarme a sus cuchillas
y recostao en un tala
llenarme de maravillas. 
 
Darle piolín al arroyo
o cartucho al pajonal
y al silbo de una chamarra
poder sentirme bagual.
 
Entre Ríos, pago macho,
cómo quisiera volver
y enredao a una guitarra
sentir que vivo otra vez. 
 
A una legua más o menos
hacia el sur de Villaguay
hay un rancho color tiempo,
abájese que anda por ahí. 
 
Tal vez no encuentre al patrón
porque es hombre de camino,
amigo de la razón,
entrerriano y argentino. 
 
Recuerde que allá hay abrigo
y agua fresca pa' la sed,
rancho de Pancho Velásquez,
si anda por ahí, bájese. 
 
Entre Ríos, pago macho,
cómo quisiera volver
y enredao a una guitarra
sentir que vivo otra vez.
y enredao a una guitarra
sentir que vivo otra vez.



Niñas Malvinas



Ni tan cerca, ni muy lejos,
sé que están ahí nomás.
Entre aguas argentinas
que las quieren cobijar.

Ellas también son Patagonia
Del mismo cielo, del mismo mar.
De esperanzas azules y blancas
que el viento les hace llegar.

No es el mar, ni es la distancia
quién las quiere separar.
Son las garras del ladrón,
en su afán por despojar. 







 

Malvinas, niñas robadas,
cautivas del pirata imperial.
La Patria al mundo hoy reclama:
¡Ya es tiempo de liberar!.

Ni tan cerca, ni muy lejos,
sé que están ahí nomás.
Terroncitos de nuestra tierra
que nadie nos podrá quitar.

Terroncitos de nuestra tierra
que no vamos a entregar. 

 
Autor: Osvaldo Arena en homenaje a las Malvinas

Pedacito de mi Tierra


Mención especial en 2004 concurso
literario periódico La Idea Lanus


Malvinas,
pedacito de mi tierra,
no te sueltes de la mano,
entre todos tus hermanos 

 
te vamos a sujetar.

Romperemos las cadenas
que te tienen prisionera,
la verdad se hará justicia
y la razón ha de triunfar.

Malvinas,
tus soldados hoy vencidos,
y olvidados por algunos,
a pesar de tantos males
no te van a abandonar.

Ellos sueñan que algún día
han de recuperar la gloria,
de haber entregado la vida
para cambiar la historia.

Malvinas,
pedacito de mi tierra,
alto costo hemos pagado,
más la Patria soberana
nunca ha de claudicar.

Que los soberbios del mundo
escuchen este reclamo,
no hubo, ni habrá injusticia
que haga al pueblo callar.
 






 

Versos Gauchos



Falta el aire y sobran moscas
en este domingo de Enero
no se apure compañero.
Amigo de la Raza?.
Para bailar esta danza
tiene que bailarla con elegancia

Una noche de tormenta                                 

despacito me fui corriendo
en mi caballo sureño
a Merlo fui a parar
y en la oscuridad de la noche
un Rayo me sorprendió.                                             

Un domingo me acerqué
con la guitarra en la mano
vea amigo que lindo estaba
al ver tantos paisanos tratando
de acomodarse
con El Lazo en la mano.

En La posta de Haedo
estuve un ratito
salí a descansar
con mi poncho en la mano
bajo los Tres arbolitos.

El sur me conquistó
con el perfume de una rosa
y mis saludos son
para la gente mas hermosa
y los abrazos compañero
con mucha emoción.
Viva el Folklore
orgullo de mi nación.

Para mis amigos de la zona oeste
Autor: Moises Molina